Agujetas
Aparecen un día después de hacer ejercicio y duran dos o tres días más, la sensación es cómo si te estuvieran clavando cientos de agujas. Descubre como evitarlas.

¿Qué son?

Unos dicen que son provocadas por la cristalización del ácido láctico en la fibra muscular; otros apuestan por la rotura de microfibras musculares, sean lo que sean si haces un ejercicio al que no estás acostumbrado las sufrirás, más si realizas ejercicios anaeróbicos, tipo pesas, abdominales o carreras cortas e intensas, y algo menos tras realizar ejercicios aeróbicos como caminar, bailar o pedalear. Pero ánimo, no son un castigo, cuánto más te esfuerces y te habitúes a un ejercicio menos te aguijonearán.

¿Consejos para evitarlas?

  • Prepárate: Antes de pasar a la acción haz unos cuantos estiramientos.
  • Ve poco a poco: No pases de 1 a  100 en 2 segundos. Aumenta progresivamente la intensidad del ejercicio.
  • No pares en seco, aunque la tentación de tumbarse a la bartola tras una sesión de ejercicio sea irresistible, lo mejor es no parar en seco sino hacerlo también poco a poco; emula a esos deportistas que, tras finalizar la carrera, siguen trotando a ritmo lento.
  • Hidrátate, bebe mucha agua.
  • Evita los fritos y las grasas.
  • Cuanto mejor hayas dormido antes de hacer ejercicio, menos probabilidades tendrás de sufrir agujetas.

¿Consejos para aliviarlas?

Si a pesar de todas las precauciones las agujetas hacen acto de presencia, las opciones para aliviarlas son múltiples:

  • Un baño templado o una ducha en la que alternes agua fría y caliente.
  • Un buen masaje, incluso potenciado con pomadas analgésicas alivia el dolor.
  • En caso de dolor intenso tómate una aspirina o ibuprofeno.
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