Alopecia
La alopecia es un problema estético, pero a menudo afecta a la autoestima. Aunque es difícil de revertir, sí puedes evitar o al menos retrasar su aparición siguiendo unos sencillos consejos.

Durante mucho tiempo, los problemas estéticos, en cierto modo menores, no se han considerado problemas de salud, aun cuando está más que probado que muchos de ellos pueden llegar a causar graves trastornos psicológicos e incluso físicos. En nuestro empeño por transmitir todo aquello que consideramos de importancia vital, no tanto en el sentido de vida o muerte, como en el de marcar un camino para conseguir la mayor y mejor calidad de vida posible, os aconsejamos aquí sobre el cuidado del cabello, para evitar su caída. Y no son unos consejos cualesquiera, se basan en el decálogo elaborado en su momento por la Academia Española de Dermatología y Venereología.

Así:

  • Es aconsejable lavarse el pelo con frecuencia, siempre según las necesidades de las personas. El mito de que lavarse el pelo todos los días favorece la caída del cabello es absolutamente falso.
  • No se debe usar gel de ducha para el lavado del cabello, su composición no es la idónea. El champú debe ser suave y adaptado a cada tipo de cabello.
  • El secado más beneficioso para el cabello es el natural. Si se usa el secador, primero conviene hacer un ligero secado con una toalla y después utilizar el secador a baja potencia, sin focalizarlo continuamente en un mismo punto y respetando una distancia prudencial.
  • No son aconsejables los peinados que suponen tensión del pelo, porque pueden dar lugar a una lenta pero constante caída del cabello.
  • Contrariamente a lo que se piensa, cortarse el pelo al cero no hace que crezca más. Lo que sí conviene es sanearlo regularmente para mantener un aspecto más saludable.
  • La grasa no hace caer el pelo, aunque ambas circunstancias suelen ir asociadas. Por tanto, es necesario mantener una higiene correcta.

Ante un caso evidente de caída del cabello, no dudes en acudir al médico. Las causas pueden ser muchas y los tratamientos, también.

Compártelo en