Consejos saludables para la piscina: ojos, oídos y hongos

Las piscinas están tan llenas de diversión como de riesgos para tu salud. Afortunadamente, puedes prevenirlos siguiendo estos consejos…

  • Usa chanclas fuera del agua, y sécate muy bien las zonas entre los dedos después del baño.
  • No te bañes con heridas al descubierto, ya que pueden formarse los llamados «granulomas de piscina».
  • Acostúmbrate a usar gafas de nadar, verás mejor y evitarás tediosas conjuntivitis.
  • Después del baño, sécate bien y sacude la cabeza para eliminar toda el agua que haya podido entrar en los oídos.
  • Usa tapones y gorro de silicona si estás mucho tiempo dentro del agua o tienes predisposición a sufrir otitis externa.
  • No contamines el agua con bacterias fecales. Evitarlo es así de fácil:
    • No dejes entrar en el agua a un niño (tampoco a un adulto) que sufra diarrea.
    • Cambia los pañales de los más pequeños siempre en los servicios, nunca en las zonas que rodean la piscina.
    • Lleva a los niños al servicio a menudo, especialmente antes de que entren en el agua, y lávales el trasero con agua y jabón.
  • No tragues agua ni abras la boca dentro del agua, para no contaminarte de dichas bacterias. Convence a tus hijos de que tampoco lo hagan.
  • Y por supuesto, presta siempre atención a las señales y normas de seguridad de las instalaciones.
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