Cuidado de la voz
La mayoría de las disfonías provienen del abuso o el mal uso vocal. Por eso suele bastar con seguir los siguientes consejos para evitarlas.

Las disfonías más frecuentes son las de tipo funcional, es decir, aquellas en las que no se identifica ninguna lesión anatómica en los órganos fonatorios y que se deben al abuso y mal uso vocal.

Consejos generales

  • Evita los ambientes excesivamente secos, con humo, polvo o polución atmosférica.
  • Evita el ruido ambiental que obliga a hablar más alto de lo necesario.
  • Ten cuidado con los aires acondicionados.
  • Sigue una alimentación equilibrada.
  • Mantén una buena hidratación.
  • Haz ejercicio moderado.
  • Duerme al menos 6 horas.
  • No fumes.
  • No tomes bebidas de alta graduación.
  • No hables por encima de tus posibilidades ni en tono, ni en velocidad, ni en tiempo.
  • Haz reposo vocal después de un uso intenso de la voz.
  • Evita hablar mientras haces ejercicio.
  • Utiliza bien los recursos vocales, es decir, habla sin agotar todo el aire de los pulmones.
  • No grites.
  • Contén el carraspeo y la tos.
  • En caso de sufrir laringitis o cualquier otro proceso inflamatorio de las vías respiratorias superiores, habla poco.
  • Habla articulando correctamente.

Consejos especiales pensando en los niños

  • No grites en presencia de los niños, son imitadores natos.
  • Enséñales a articular bien las palabras y a que no agoten el aire mientras hablan.
  • Cuando un niño esté hablando, escúchale y respeta su turno de palabra, si no gritará para llamar tu atención.
  • Evita que el niño imite sonidos con emisiones guturales o roncas que puedan perjudicar la laringe.
  • Dales abundantes líquidos a lo largo del día y evita que abusen de las bebidas muy frías. Explícales que los helados hay que deshacerlos en la boca antes de tragarlos.
  • Si el niño tiene la voz ronca con frecuencia, hay que tratar de modificar sus hábitos vocales (que hable a menor intensidad, por turnos, deteniendo el habla para respirar y articulando bien).

Ten en cuenta que si un niño comienza a hablar alto puede estar manifestando un problema auditivo.

En caso de problemas con la voz, acude al otorrinolaringólogo.

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