Gripe
Hay que distinguir entre la gripe y un simple catarro. La primera es una enfermedad muy contagiosa y por tanto debes tomar precauciones.

A veces es un simple catarro, aunque lo llamamos gripe. "Tengo un gripazo", decimos con cierta alegría, aunque sólo deberíamos decirlo:

  • Si tenemos fiebre alta (38-40 grados) durante 3, 4 o 5 días.
  • Si sufrimos dolor de cabeza, espalda, brazos y piernas, muscular y articular, debilidad general.
  • Si padecemos tos seca y molestias de garganta.
  • Si tenemos congestión nasal.
  • Si perdemos el apetito.

Entonces sí: es un gripazo en toda regla. Normalmente, los síntomas generales tardan unos siete días en remitir, y conforme lo hacen adquieren relevancia los síntomas respiratorios. La tos sin expectoración, el malestar general, la apatía y el desánimo pueden prolongarse una semana más.

Desde luego, lo mejor es no pillarla y, una vez cogida, no propagarla.

Para no contagiarte, evita el contacto con enfermos (no siempre es posible) y/o vacúnate. Aunque de la vacuna hablamos con más detalle en otra entrada, es importante que tengas en cuenta:

  • Que no sirve de un año para otro, sólo protege contra las cepas escogidas para su elaboración y esas cepas cambian de año en año.
  • Que empieza a ser eficaz quince días después de su administración, y conserva su eficacia hasta el año siguiente.

Para no contagiar, bueno será que no frecuentes lugares muy concurridos y te tapes la boca y las fosas nasales al toser o estornudar, incluso que en determinadas circunstancias utilices una mascarilla.

Una última cosa. Si la persona afectada por la gripe es joven y sana, la enfermedad pasará sin mayores complicaciones. Pero conviene tener muy presente que puede poner en grave riesgo a pacientes mayores o con enfermedades crónicas. Hay que estar vigilantes.

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