No ir tarde a la cama
Si no te permites llegar tarde al trabajo o al teatro, ¿por qué sí a la cama?
Cuando establezcas tu horario de sueño sé realista: parte de la hora a la que debes levantarte, resta las horas que necesitas dormir y fija la hora en la que te corresponde acostarte como una cita diaria ineludible. Procura no moverla, pero si por algo tienes que adelantarla o retrasarla haz lo propio con la hora a la que has de levantarte; y si tal cosa no puede ser, compensa esas horas robadas al sueño con una pequeña siesta
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